

LOS POETAS PERDIDOS DE NAYARIT

MARIO COZ EN EL SIGLO 21
PLAYAS DE NAYARIT
PROX MAS SOBRE MARIO COZ Y BERNARDO MACIAS
LOS POETAS PERDIDOS DE NAYARIT
HIJOS DEL UNICORNIO
AMIGOS DE MARIO SANTIAGO Y DEL INFRARREALISMO

LA COYOTA CON HAMBRE
Por
Mario Coz
Los ásperos fríos cual puñal violento
la arrojan de golpe con grito impiadoso.
Rodando de lomo desgarrando piedras
con filo de garras marcando el desliz,
mirando con pasmo las gargantas hondas
los riscos hirientes, los breños alzados,
su piel encrespada, ya hirsuta, ya en quiebre,
sus flacos hijares, sus nervios dolidos,
la coyota gruñe a las sombras que, torvas,
le flanquean las corvas, la insultan en masa,
y babeando en furia sus colmillos firmes
no admite un palmo de ningún intruso.
La misma espesura de la negra noche
registrada es en el desvarío implacable
gruñir insistente entre rondín de dientes.
No la vence el sueño, el sueño es ajeno
a los ojos que oblicuos llamean sus navajas.
Ha andado los páramos buscando alimento
y como es de fuego, coyota de Dios,
fuego divino, no otro, ha de ser su comida.
En vano las míseras sabandijas de tierra
acarician su olfato tentando su gula,
ella quiere viandas, carne de Dios, o prefiere ayuno.
No la colmará una rata esmirriada de monte
ni siquiera el blanco conejo de patada briosa.
Su alimento es mágico y de fino aliño
comparable a maná, ah coyota intensa.
Abríos, piedras, cantad gargantas del cañón sumido.
Aletead cimas de alzadas montañas,
la coyota tiene hambre, hambre de diosa.
Un zarpazo busca asestar a otros mundos.
Espía el cielo, registra los rayos y hasta las centellas,
olvidándose del paisaje en que ha vivido.
Suspira por celestes viandas, presas de primera,
coyota aristócrata, quién te viera con pelaje vulgo.
Has puesto el ojo en manjares que ni reyes osan.
Coyota intensa, coyota de Dios, coyota de fuego.
Ya te dan por muerta y que has de quedar
en la roca estéril de granienta faz
sin haber saciado tu bizarro afán.
Mas pudiera ser que destellos de ríos divinos
bajando en culebra de ángeles cantores
vengan a nutrirte al pelón picacho
para asombro de la flora y fauna
y del mismo cervato que un día desdeñaste.
Y la Osa Mayor quizá te reciba
o tal vez el Can o equis galaxia
erizada de luces como tu mirada.
Coyota Stella Maris estampada al cielo
guía de marinos de arrojado temple,
buscando siempre tu infaltable celestial comida.

BALADA DE LA RIBERA DE SAN COSME
Por Mario Coz
Por aquí pasaron
hace algún tiempo
jóvenes poetas alucinados.
Por aquí sus melenas
engarzadas de viento
movían relámpagos que firmaría el Bautista.
Fieras salvajes del desierto urbano
de multitudes áridas
cruzaban entre los puestos
de mercancías chinas
las que se yerguen al filo de las aceras
como flor de un día
día con día
igual que ahora.
Y la vendimia no los tocaba.
Puestos y gritos
hongos-tiendas proliferantes
ayer como ahora.
Y la vendimia no los tocaba.
Del Teatro Fábregas y Cine Opera
culebreantes ríos bulliciosos
reflejos de apariencia sólida
torbellino que viene y va entre madejas de tiempo.
El gigante Cine Opera
hoy maniatado mamut
orgía de polvo, ratas y olvido,
luminaria era entonces
parloteo de chicos palomeando a Disney.
Y todo parecía bien
con aliento de extensión divina
mas todo es fugaz
pese al caramelo de permanencia
Y así era venteado por los poetas
que creyéndolo a pie juntillas
pretendían pescarse a toda costa
al mínimo indicio de realidad real-real realidad.
Entonces y ahora
marisquerías en el Puente de Alvarado
reemplazantes de la épica española-azteca
de caballos lanceteados entre los fosos
y barbado llorando en el ahuehuete,
prodigio eran de almejas y ostiones
trepanados por los cuchillos.
Cerros de conchas
baraúnda de los cocteles.
Trajín, hervidero de vida
un barrio palpitando siempre
incluso en las pálidas madrugadas
música surgiendo aquí y allá
como señal de humo en notas
anunciando el festín de lo instantáneo.
Y el concierto de alientos y metales
en boca de claxons varados de rabia
de un monótono trafico embotellado
fermentando en llantas a las horas pico.
Tentaba adormecerse en el calor impersonal
de multitudes
comprar la máscara de Batman
en las afueras del Cine Opera
o acaso el muñeco parlante del "Guasón"
o los títeres del "Chavo" y "Chilindrina".
Suspirar en la ilusión
de que aquello se instalaba
más allá de lo que el quantum se despeña
en la física fantasma.
Lleve...lleve... lleve
compre...compre...compre
cinco pesitos le cuesta, cinco pesitos le vale
pásele amigo, pásele amiga.
Cosmos de amasijados comercios
queriendo en montón taclear
al velocista instante raudo.
Por aquí pasaron
presenciando la actuación-mascarada
por sobrenombre vida
jóvenes poetas alucinados
demorados discípulos esenios
entre las espigas estériles del México del siglo veinte.
tercos en tener un milímetro de realidad real-real realidad
Por aquí la bolsa de libros
del bello salvaje Mario Santiago
traía margaritas, pomo y áridos cigarros "Delicados"
revueltos entre poemas.
Lleve... lleve... lleve...
compre... compre... compre...
Ahora pasarán otros poetas
otros buscadores de esencias
armados con cristal de sueños
anhelantes de un centavo de real realidad-realidad real.
Oh San Cosme
permanece tú
con tu sonrisa de niño puro
tu sortija de pelo ondulada en gracia
y bendice el paso de sus zapatos de siete leguas.